domingo, 8 de julio de 2012


Ya no es un secreto que a partir del 23 de febrero de 2012, unos tres millones de capitalinos de los segmentos más pobres empezarán a recibir una cuota de agua gratis al mes por parte de la empresa oficial de acueductos de Bogotá. Si se tiene en cuenta que el consumo promedio de agua es de 11 metros, los beneficiados sólo pagarán por 5 metros, lo que se traduce en un ahorro del 26% para el estrato 1 y del 28% por ciento del estrato 2. Cabe recordar que este fue un compromiso en campaña del hoy actual Alcalde de Bogotá Gustavo Petro, quien había prometido una cantidad de agua gratis, y que denominó "consumo mínimo vital", aduciendo que el agua era un derecho de todos y por lo tanto había que hacerlo efectivo para aquellos ciudadanos menos favorecidos o más pobres y que no pudieran costearlo. Sin duda alguna, son estos gestos de justicia y equidad social que registran en la historia una huella imborrable porque van en beneficio de los más necesitados y alivia un poco su deteriorada situación social provocada en gran parte por el abandono de algunos de sus gobernantes.

La gran mayoría de los habitantes de Bogotá, son un ejemplo de superación, porque ante la compleja situación de corrupción que han sufrido en los últimos años, y a pesar de la arremetida política de los promotores del modelo Neoliberal, le dieron la oportunidad de gobernar a un hombre serio, luchador, con ideología socialista, quien esta demostrando a los bogotanos que cuando hay voluntad política sin intereses egoístas se puede cambiar la historia de un país. Algunos entendidos en el tema, afirman que el Alcalde Gustavo Petro pretende dejar al final de su mandato muchas huellas sociales imborrables con el objetivo de que en un futuro cercano, estas huellas se prolonguen por todos los rincones de Colombia. Entonces, sea esta la oportunidad para que los Alcaldes de las diferentes regiones del país, empiecen a ejecutar proyectos que vayan en beneficio de los mas pobres y comiencen a dejar huellas sociales imborrables en sus comunidades, demostrando con esto su intención de no seguir sometidos a la voluntad de los promotores de las políticas neoliberales y corruptas que buscan apropiarse del erario publico y enriquecerse con los recursos económicos destinados para la inversión social de los pueblos.